Sin nombre XXVI


Vida tan rara,
vida divina,
vida que me llega a la coronilla,
ahora que tanto me quejaba,
de ser un rey sin corona,
ahora tengo una,
y la vida ríe con sorna,
mas ¿ya qué le haré?
vida tan rara,
vida divina,
aún me sigues llegando a la coronilla.

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