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Una cuarentena duró el amor


Una cuarentena duró el amor,
tus promesas, el viento se llevó,
el «para siempre» qué poco duró,
ahora solo queda, el mal dolor

Una cuarentena duró el amor,
menos de cien días, este vivió,
¿es que la lejanía lo mató?
tal vez simplemente te dio temor

¿Temor de ser amado con pasión?
Tus razones, tal vez no las sabré,
mas yo ahora, no puedo más llorar

Hagas lo que hagas, yo te doy el perdón,
pues la vida sigue y yo olvidaré,
mis alas abriré y echaré a volar

¿Es mejor escribir poesía en verso clásico o libre?


Creo que cualquier que comienza sus pequeños pasitos como poeta se pregunta lo mismo. He visto muchas veces pequeñas discusiones de gente que el verso libre muchas veces le parece sin sentido y le gusta cómo suenan los sonetos, décimas, coplas, etc. Otros en cambio prefieren el verso libre porque su capacidad de expresión es mucho más alta que la del clásico. Entonces, ¿cuál es mejor? La respuesta es extremadamente simple: ninguno.

Uno de los mantras que nos repetimos los traductores casi religiosamente es que «todo depende del contexto» yes perfectamente aplicable a los estilos de poesía. ¿Qué es lo que quieres hacer en este momento y situación en particular? ¿Deseas ser el último romántico sobre la faz de la Tierra y escribir como en el Siglo de oro? Entonces ve por un verso clásico. ¿Deseas expresar tus ideas de la forma más transgresiva que puedas? Ve por el verso libre. ¿Y si quiero retarme a mí mismo imponiéndome restricciones? Prueba un soneto o un poema alejandrino. ¿Y no me puedo retar con restricciones con el verso libre? ¡Claro que puedes! Con la poesía no importa el estilo, importa lo que quieras escribir, el mensaje. Eso es lo importante.

Por eso no vale la pena ser un snob o un fanboy de cualquiera de los dos estilos, sinceramente importa muy poco cómo la escribas, si no qué escribes. Eso es algo que nunca debemos olvidar como poetas, el día que lo hagamos, la poesía habrá muerto.

Al cambio de nombre


El pseudónimo que yo uso,
por tímido me lo puse,
«tendrá éxito» yo supuse,
mas pequé de pobre iluso,
pues el nombre es muy confuso,
Alex Tracy así me «llamo».
¡Hay miles con ese nombre!
¡Con eso no se puede, hombre!
Lo único que quiero y clamo,
del nombre es ser señor y amo.

Por eso yo he de cambiarlo
y quiero que sea fuerte,
pues lo usaré hasta la muerte,
¡y nadie podrá olvidarlo!

Celebrando el amor


Dulces sueños, los amores pasados,
largos, cortos, alegres, dolorosos,
rosados, grises, enanos, colosos
mas ahora ya todos terminados

Futuros amores, de inciertos hados
oscuros, pasajeros, nebulosos
terrenales, llorosos, estruendosos
con brazos abiertos siempre esperados

¡Y estos extraños amores presentes!
iguales que pasados y futuros
complicados y de fuegos voraces

Puesto que cuando se juntan dos entes;
no importan ni las piedras ni los muros
¡solo que las almas sean vivaces!

Plastic life


Días absurdos de gente banal
viéndolo todo, a la gente pasar,
sonriéndole a todos, ya sin mirar,
nunca nada es de arena, todo es cal

Plástica es la vida, de excesos, mal
de almas vacuas que no saben amar,
de ánimas que ya no pueden pensar,
de tiempos donde el hombre no es real

¿Es que ya ha ganado la falsedad?
¿Acaso el hombre rendido ya está?
¿Nos quedaremos con esta maldad?

¡No, no! ¡Mil veces no! ¡Así no será!
huyan de esa cruel, plástica deidad
¡Vivan!, ¡Piensen! ¡Y así se triunfará!